Mostrando entradas con la etiqueta España. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta España. Mostrar todas las entradas

domingo, 19 de junio de 2016

Todos contra Rajoy

Las elecciones generales españolas se celebraron el 20 de diciembre de 2015, los resultados fueron 123 diputados para el PP, 90 para el PSOE, 69 para Podemos y su combo, y 40 para Ciudadanos. Pasaron los meses y no lograron las alianzas necesarias para un acuerdo; Rajoy como zorro viejo, astuto, dijo que no contaba con los apoyos necesarios en ese momento, así que no se iba a presentar a un acto de investidura que ya sabía cómo iba a terminar.

Sin embargo, Pedro Sánchez pensó que era su momento, que iba a salvar a España, que el rey Felipe solo le había dicho a él que tenía la responsabilidad de llegar a un acuerdo, y se lanzó a tres actos de investidura en los que obtuvo un no como respuesta. ¿Por qué pasó esto? ¿No sabía Sánchez que no iba a salir electo? Al parecer no lo sabía, lo cual ya es grave, pero lo más grave fue su enfoque al analizar los resultados, su gran lectura del momento fue lo que dijo en su primera investidura, que el país había pedido un cambio y ese cambio pasaba por abandonar las políticas de Rajoy y el Partido Popular. Bueno, esa era una lectura un poco amañada de la realidad, porque si bien el Partido Popular había perdido tres millones de votos, después de un gobierno de recortes y medidas sumamente impopulares, seguía siendo el partido más votado del país con 7.215.530 votos. 

Por si el señor Sánchez no lo ha notado, detrás de cada uno de esos votos hay una persona, que en principio pareciera estar en contra de su lectura del momento. Pero Sánchez no se conformó con eso, él dijo en su primer discurso de investidura que es un error pensar que quien más votos había sacado era el único legitimado para gobernar, es decir que a él la democracia a veces le queda bien, pero a veces le aprieta un poco.

Los errores de Sánchez

El primer error de Sánchez fue usar de blanco a Rajoy para hacer ver que el PSOE era un actor más de la nueva política, cosa que no es cierta. Para Podemos el PSOE es tan “casta” como el PP. Además, el último gobierno del PSOE en manos de Rodríguez Zapatero tuvo que convocar a elecciones adelantadas en vista de su incapacidad para afrontar la crisis que vivía el país. Ya Sánchez había adelantado filas con esa estrategia cuando llamó indecente en pleno debate a Rajoy, y éste con un traje de dignidad recién cosido se ofendió de tal forma, que Sánchez tuvo que reconocer que no fue un acierto semejante ataque.

Todos contra Rajoy
El segundo error: decir que quien más votos saca no es dueño de la legitimidad de gobernar es obvio, pues para eso existe la mayoría absoluta, pero proponer que quien más votos sacó no forme parte del gobierno es un despropósito, y este absurdo es el que los tiene hoy ante unas nuevas elecciones. Según Sánchez, es legítimo que el resto de los partidos se aliaran y dejaran fuera del gobierno al Partido Popular, partido que había ganado la mayoría de los votos.

Ese razonamiento no solo dice mucho de lo que el PSOE opina de la democracia y la representatividad política, sino que a su vez dice mucho de España y su sistema político. Sistema político que ninguno quiere cambiar, ni los viejos ni los nuevos partidos hablan de eso, porque la tesis propuesta parte de que la corrupción y el gasto fueron posibles por las personas que gobernaban y su inmoralidad, pero cuando ellos lleguen al poder como son "buenos" y nobles, no robarán ni se portarán "mal" aún cuando gobiernen en el mismo sistema.

Ahora bien, el mayor error de Sánchez fue creer que Iglesias tenía la intención de establecer una alianza con el PSOE si ésta no le aseguraba llegar al poder. Creer que Iglesias había llegado ahí en tan poco tiempo porque no sabía cuál era su juego. Podemos puso sus condiciones, y si Sánchez las aceptaba: bien, y si no, se cumplía su primer gran objetivo, que alguien hiciera implosionar al PSOE y tomar la izquierda. Sánchez lamentablemente se la hizo fácil, y tal como se vio en el reciente debate, por el momento la izquierda es representada por Podemos.

En su primera investidura, Pedro, mientras atacaba a Rajoy como si su partido no hubiera gobernado ni un día, ni tuviera funcionarios juzgados por corrupción, hablaba de ilusión, de la gran ilusión que le provocaba conseguir alianzas para cambiar España. Al parecer ese es otro gran error de su parte, vivir de ilusiones.

Al parecer así terminará el 26J para Pedro
España requería un análisis más profundo y realista, España merecía que Sánchez pensara en la unidad de la nación antes que en su ideología, España pedía que se defendiera su existencia antes que los puestos que iban a ocupar en el Congreso, pero Pedro en su miopía prefirió insultar e ignorar a quienes votaron por Rajoy, y convertirlos en blanco de los problemas, eso es lo que se hace cuando se ataca a quien ha sido votado por millones. Esta es la razón por la que las encuestas lo dan con menos votos en las próximas elecciones, porque Pedro sí pudo salvar a España, si hubiera aceptado la alianza con el Partido Popular, pero en lugar de eso decidió cortarse el cuello, mientras Podemos pensaba como Napoleón: "Nunca interrumpas a tu enemigo mientras está cometiendo un error".

jueves, 3 de septiembre de 2015

Lo que aprendí de papá




El pasado 14 de mayo, se cumplieron 60 años de la salida de mi papá del puerto de Vigo, hacia Caracas. Tenía 16 años, la ropa que tenía puesta, y un cambio de ropa más en una bolsa. Llegó al puerto de La Guaira sin nada, solo contaba con la ayuda de un vecino del pueblo, que se vino antes y ayudaba a venir a todo el que quería.

Supongo que el viaje en el barco no fue muy agradable, porque por más que le pregunté, nunca me dijo como era el barco, y ahora ya no es posible que me lo cuente. Lo que sí me contó fue como Venezuela abrió los brazos a los emigrantes, que como él, huían de la miseria y la pobreza de sus países. Me contó muchas veces cómo en su juventud recorrió decenas de veces por trabajo la ruta entre Caracas y Puerto Ordaz.

Mi papá nos enseñó tanto a mí como a mi hermana a ver fútbol, con la mayor naturalidad y sin añorar un hijo varón. Nos enseñó a ser aficionadas y no fanáticas del Real Madrid, porque decía que los fanáticos eran peligrosos. Nos enseñó a saber perder, y sobre todo a saber ganar con humildad. Nos preparó para ir a la universidad, tener una carrera y ganarnos las cosas con esfuerzo.

Él amaba los animales, me enseñó a montar a caballo, a cuidarlos y respetarlos. Cuando era niña, pasaba casi todos los fines de semana con él en la finca montando caballo y atendiéndolos en lo que hacía falta. Papá sentía un profundo desprecio por todo el que robaba, no soportaba la deshonestidad.

Antes de que el Alzheimer se llevara lo mejor de él, evaluamos la posibilidad de enviarlo a España, para que disfrutara de mejores cuidados de los que podía tener aquí. En ese momento, cuando se lo comuniqué me dijo que si era posible él prefería quedarse aquí, que cuando no tuviera la capacidad de razonar tomáramos la decisión que creyéramos más conveniente, pero que él quería morir en Venezuela porque era el mejor país del mundo.

Mi papá era chavista. Hoy recuerdo con gracia, que en una de las últimas citas con el neurólogo, le preguntaron si sabía quién era yo, y respondió que no, pero que era buena con él. El médico repitió la pregunta de si sabía mi nombre, y dijo que no; pero cuando le preguntó el nombre del Presidente, dijo clarito: Hugo Chávez Frías. La tolerancia, sin proponérselo fue de las mejores cosas que me enseñó.

Antes de que su mente se nublara del todo, en los primeros años de gobierno del difunto presidente Chávez,  había peleas en la familia porque él era el único con esa tendencia política. Las reuniones se convirtieron en una batalla campal, hasta que mi mamá con su enorme sabiduría y don para la conciliación, prohibió hablar de política en la mesa. Durante muchos años no lo comprendí, pensaba que mi papá le tenía pánico a mi mamá y no se atrevía a contrariarla; sin embargo, ahora entiendo lo que mi mamá ya sabía entonces: cuando no hablamos de política seguimos siendo los mismos de siempre.

martes, 28 de julio de 2015

Familia emigrante

Mi mamá llegó a Venezuela el 23 de noviembre de 1963, dejó atrás el pueblito montañoso de Galicia que la había visto nacer a ella, a su mamá y a su abuela. Tenía 18 años y había visto su pueblo, los alrededores de éste, y poco más. Aquí la esperaba un hermano mayor, el segundo hijo de mis abuelos, que se había venido 8 años antes, había mandado el dinero para pagar las deudas que tenían, y para terminar de arreglar la casa rural donde vivían. Luego se vino el tercero de los hijos, y años más tarde se vendría el menor.

Mi abuelo guardaba las cartas que le enviaban, tanto sus hijos como las hermanas de mi abuela, que se habían ido a Barcelona y a Buenos Aires. No hay más de 30 cartas en la maleta de madera que tenía para conservar las cosas importantes, esos tesoros que supongo que leía una y otra vez, que le traían noticias de sus hijos, porque no tenían teléfono en la casa y mucho menos Skype.

Mi mamá en Los Próceres (1963) pocos días después de llegar a Venezuela
Mi mamá regresó a su pueblo once años después, casada y con una niña de seis años, que era mi hermana. Su hermano mayor, quien había sufrido una parálisis de la mitad de su cuerpo cuando ella aún vivía allá, había fallecido. Cuando mi papá empezó la subida que conducía al pueblo, ella no sabía dónde estaba, había pasado tanto tiempo, que hasta la entrada al pueblo era distinta. Tardó once años en volver a abrazar a sus padres, tardó once años en volver a escuchar su voz.

Mis papás nos enseñaron a amar a Venezuela y a España sin distingo. No nos enseñaron el odio, ni el rencor que a ellos los había obligado a abandonar su casa y su vida para ir a un país que no sabían siquiera dónde quedaba. Nos enseñaron el agradecimiento a la tierra que los recibió, y a la que entregaron su vida y su trabajo. Nos enseñaron que la tierra donde se nace se ama en la distancia, porque esa tierra también es uno, y viceversa.

Para conocer en detalle la historia de mis padres, tuve que indagar muchas veces, porque siempre quisieron mostrarnos la parte bonita y positiva del cuento. De la parte bonita, recuerdo los cuentos de mi papá cuando iba al Hipódromo de El Paraíso, o a ver al Real Madrid jugar. De mi mamá me encanta su descripción del día que llegó y vio la Plaza Venezuela por primera vez, a mí no me alcanza el talento para transmitir la emoción de su relato, que siempre termina diciendo: “nunca he vuelto a verla tan bella como ese día”.

En casa nunca hubo espacio para el dolor o para el rencor, nunca se creyeron más valientes o heroicos que quienes se quedaron. Siempre hubo nostalgia por lo que quedó atrás, por la familia, por la casa que significaba amor, cariño, recuerdos, pertenencia. Como se dice en gallego siempre hubo mucha “morriña”, pero nunca hubo sitio para el odio, ni para el resentimiento. Nunca presencié una discusión entre los que se fueron y los que se quedaron, ni enfrentamientos de ningún tipo, afortunadamente todos tenían muy claro de quien había sido la culpa.

jueves, 26 de marzo de 2015

Mi publicidad gratuita a Podemos

Tengo bastante tiempo sin escribir en este blog, y no podía hacer un regreso distinto, tenía que escribir sobre el partido de moda: Podemos. Me animo a escribir algo, luego de las elecciones andaluzas, porque entre otras cosas dieron un resultado súper divertido. Después de descubrir casos de corrupción y cosillas feas, el PSOE fue “digno” ganador; el PP como es normal en un partido que insiste en limpiar la casa mientras se está cayendo el techo, retrocedió; Podemos después de tanta publicidad gratuita que le han hecho quienes lo odian, entre ellos muchos perfiles de Facebook venezolanos que al parecer no tienen muchos amigos en Andalucía, no le fue mal; por último, Ciudadanos, con menos aspaviento y dinero que Podemos, logra un numerito nada despreciable; por último, literalmente, Izquierda Unida que es ese partido gracioso al que siempre le va mal, cada día lo hace peor, pero no desaparece porque un puesto en España siempre es ganancia, y para qué tener vergüenza, si pena son dos letras y lo demás es na.

Lo más gracioso son los indignados de Twitter, están molestísimos porque la gente no castigó de forma más severa a los partidos tradicionales. Estos intelectuales cibernéticos aseguran cosas como “la gente no aprende”, “por eso estamos como estamos”, y cosas por el estilo. Pues, resulta que hasta el momento la gente pareciera estar más clara que estos genios, la gente pareciera saber que el cambio de caras no garantiza cambio alguno, porque el problema no son las caras, el problema es el sistema. A menos que elijan santos o gente muy pura y buena, en las condiciones que está planteado el juego político en España, quien llegue al poder se comportará de la misma manera, o peor, porque siempre se puede estar peor, sépanlo.

Por otro lado, no es tan grave que el tema de la casta, hasta ahora, no haya calado tanto. De hecho, parece la gente estar clara también de que el ciudadano común no es ajeno a la corrupción, porque la cantidad de gente que cobra en negro es monumental, la gente que valoró los inmuebles con un monto superior, con apoyo de los bancos, para pagar vacaciones, muebles y carros no es poca. Así que es bueno, que la gente esté más clara que Pablito, que apunta con el dedo a la casta mientras él forma parte de la casta mayor que hay en el país, la de los funcionarios públicos.

El mensaje de la gente, repito, hasta el momento, pareciera claro y lúcido: no le vamos a dar un cheque en blanco a estos nuevos actores políticos, porque nos dicen poco y en la mayoría de los casos lo único que nos dicen es que los que están ahora son muy malos, cosa que ya sabemos. Pero le vamos a dar un poquito de fuerza para que los de siempre no estén tan cómodos como estaban cuando se cambiaban el poder cada cierto tiempo. Es decir, la gente no castigó a los partidos tradicionales pero les metió el miedo en el cuerpo.

El momento estelar

Ahora bien, el momento estelar de estas elecciones no fue que dos fuerzas políticas “nuevas”, si es que ofrecer progresismo (Ciudadanos) y un vengador con coleta (Podemos) se pueden catalogar de innovadores en política; no fue tan llamativo el hecho de que las fuerzas que interactúan estén más balanceadas, la gran noticia al otro día fue que Pablo Iglesias y Tania Sánchez ¡ya no son pareja! Y así llegamos al llegadero, así vemos como la prensa rosa es la dueña del periodismo español, y como el cotilleo es producto nacional. 

Me voy a meter en este modo peluquería para preguntarme: chica, ¿terminaron justo el día de las elecciones? ¿O el día antes? ¿O tienen un sentido de la oportunidad muy conveniente para generar noticia? Porque el diario El Mundo anunció la ruptura hace semanas, y Pablito se burló con su tonito soberbio de siempre, fue muy vehemente negándolo, porque claro no era el momento, y no le convenía la noticia así. ¿Será que hay otras cositas que no dice pero las piensa, y también nos las comunicará cuando crea conveniente? Pues, ya lo sabremos, tiempo al tiempo, lo que sí está claro es que Pablo sabe de marketing.


Tania y Pablo: Un amor que no sobrevivió a las agendas

Fin del espacio publicitario
Es posible que las elecciones andaluzas no sean un termómetro confiable de cara a las elecciones generales, sin embargo, no se debe despreciar la capacidad de organizarse de estas nuevas fuerzas políticas que ya están en el poder gracias a estas elecciones. El bipartidismo tiene mucho por hacer, y estas nuevas fuerzas mucho que rectificar para lograr mayores avances. 

Como no podía ser distinto hay una nueva moda en los venezolanos: advertir a los españoles de lo que les pasará si votan por Podemos, basados en la experiencia venezolana. No caeré en esto, entre otras cosas porque me parece inútil, puesto que recuerdo perfectamente cuando a los venezolanos nos decían que seríamos como Cuba y no lo creímos. Ignoramos toda advertencia porque había que castigar a los partidos tradicionales, porque éramos soberbios y creíamos que era imposible que nos pasara eso, y porque somos un país rentista que nos encanta que el Estado nos dé cosas para no tener que esforzarnos. Yo no le diré a España si vive un proceso semejante o no, eso lo sabremos en las próximas elecciones que están muy próximas. 

Mientras tanto hay gente que sigue por esa senda haciendo programas como En Tierra Hostil, yo por sanidad mental no lo veré, no porque crea que mienten sino por todo lo contrario, y porque ya tengo bastante con vivir aquí, como para ver en la tele lo que veo en la calle. Lo que es claro, es que ese programa es para españoles y para que no voten por Podemos, para que agarren susto. Ahora bien, ¿son tan mediocres los políticos españoles que no logran desmotar un discurso tan anacrónico y básico? Bueno, sí es así, es claro que Podemos no está allí por sus méritos sino por la ineficiencia de sus contrincantes.

Lo único que sí diré es que a esa gente que hizo el programa fulano no le importa tanto Venezuela, no me engaño con eso, y creo que ellos tampoco tenían intención de engañarnos, porque si esa cadena de TV tuviera interés habría dicho algo cuando su ex Ministro Moratinos le vendió armamento a Hugo Chávez, y al otro día fue a venderle a Álvaro Uribe haciéndole ver que un posible conflicto entre ambos países estaba en puertas. El señor Moratinos también esperó un día entero para reunirse con Chávez, porque el presidente estaba celebrando su cumpleaños, y luego aseguró que en Venezuela existía una libertad de expresión “suficiente”, es decir, para nosotros con eso bastaba era lo que quería decir. Rajoy, por su parte, en campaña aseguró que defendería los intereses de los españoles en Venezuela, pero cuando llegó al poder cambió la cosa, y ni el consulado apareció cuando expropiaron Agroisleña, Friosa, entre otras empresas pertenecientes a españoles. Así que cada quién juega su juego, como debe ser.

Yo no tengo creo que España deba hacer algo para solventar una situación que hemos buscado los mismos venezolanos, de hecho creo que cada quien debe solucionar sus propios asuntos. Lo que sí me queda claro, es que de igual forma, si llevan a Podemos al poder, si se lanzan a esa aventura de creer que nada puede ser peor de lo que tienen, y que el castigo a políticos tradicionales es una motivación que dará buenos resultados, cuando lo quieran sacar de allí, estarán tan solos como nosotros, y no será inmerecido. Tampoco es seguro que de elegir a Podemos tendrán los mismos resultados que nosotros. Ecuador, Bolivia y Nicaragua son afectos a esas ideas y no viven exactamente las mismas penurias. Eso sí, gane Podemos o no las próximas elecciones, está claro que el panorama político de ese parlamento promete diversión, y se avizora mucho más interesante y equilibrado de lo que hemos visto hasta ahora.

PD. Hasta aquí la publicidad gratuita a Podemos, pa la próxima Pablito, no hay almuerzo gratis. 

domingo, 2 de septiembre de 2012

¿Participación para todos? Gracias, pero no, gracias


Estamos en la era de la información, de los “opinólogos”, de las redes, y esto trae como consecuencia un vértigo de personas con blogs de temas específicos, o de cualquier cosa, como éste. Producto de que tenemos a acceso a cualquier tipo de información, aunque solo seamos capaces de procesar la misma cantidad que procesábamos antes, queremos participar más en las decisiones que tienen que ver con nuestra vida, y en momentos de crisis más todavía.

En principio, estoy de acuerdo en que la gente se involucre y tenga criterio a la hora de filtrar las decisiones que tienen que ver con su vida, en lo que no estoy totalmente de acuerdo es en que todos debamos participar, al menos no sin responsabilidad.

Por ejemplo, en España hay un montón de gente que ganaba mil euros y pidió crédito para el carro, para un apartamento sobrevaluado, para un chalet, y para irse de vacaciones, teniendo dos niños que mantener. Entonces, resulta que ahora quieren crucificar a los bancos y a los políticos –con razón- pero no quieren asumir que ellos también se equivocaron y que era demasiado bueno para ser verdad. Por eso, yo no quisiera que ese tipo de personas tomen decisiones que repercutan en mi vida.

Si cambiamos de latitud, nos encontramos el caso venezolano, que consiste en mujeres que tienen cinco o seis hijos que no pueden mantener, uno de cada papá, que como buen irresponsable las abandona y va dejando una mujer embarazada en cada relación que tiene. Pues en estos casos, yo no creo que haya ninguna sabiduría popular escondida en estos padres y madres que viven sobreviviendo por malas decisiones tomadas, y por eso tampoco quiero que participen en nada que tenga que ver conmigo.

Podemos salir de los países subdesarrollados o casi, y darle un vistazo a los Estados Unidos, donde un montón de patriotas, militares y familiares de éstos, apoyaron una guerra basada en una mentira que los dejó arruinados, y terminaron eligiendo un presidente negro porque como era distinto iba a tener una varita mágica para solucionar todo el desastre rapidito. Entonces, esas personas que ven beneficios y creen que hay derecho a hacer la guerra, y que cuando las cosas salen mal acuden al mercadeo y al maquillaje, tampoco me gustaría que dirigieran mi vida.

Finalmente, creo que no importa el país, ni la raza, ni el idioma, porque la realidad es que no todos sabemos de todo, no todos tenemos criterio para evaluar todo, y que la sabiduría popular está sobrestimada, prueba de ello es que las mayorías se equivocan –que lo diga Alemania- y que los políticos deben hacer su trabajo y los ciudadanos deben ser responsables para asumir cuando se han equivocado. Participar no es hacer juicios en plaza pública para cortar cabezas cuando ya los daños son irremediables, participar debería ser pedir que la justicia funcione y que cuando se atenta contra la sociedad se tenga un castigo. Mientras solo se participe cuando nos perjudican a nosotros directamente, y no seamos capaces de reclamar cuando se atenta contra el vecino, porque no es nuestro problema, seguiremos teniendo lo que tenemos, y muchos saldrán beneficiados.

Sé que esta idea no es popular, que no se ganan elecciones diciendo la verdad, que es mejor masajear el ego de los votantes y decirles lo inteligentes que son cuando votan por nosotros, y lo terrible del engaño en el que han caído cuando votan por el adversario (aunque claro no es nunca culpa de los votantes). También sé que este blog no tiene trascendencia alguna, y menos mal, qué bueno que sea así, por si algún día me da por lanzarme a un cargo de elección popular.

Por qué quedaron eliminados el Barca y el Madrid en Champions


Terminó la temporada de fútbol español, aunque falta la Supercopa que se jugará entre el Real Madrid y el Barcelona. Estos partidos no sustituirán las ganas que tenían algunos de ver una final de Champions entre ambos, pero le dará la oportunidad a algún periodista de hacer su culebrón, en la excelentísima prensa deportiva española que cada día pinta más rosa.

Real Madrid y Barcelona pudieron estar en la final de Champions pero no estuvieron debido a que a veces el árbitro juega, y siempre la prensa juega. Por este motivo se mataron en un partido inútil en Barcelona, que no iba a cambiar la liga, en la que no se jugaban nada, pero que había que jugar al máximo para darle el gusto a la provincia. Si el Madrid ganaba la Liga sin ganar al Barca, no faltarían los expertos que dirían que era un premio agridulce. Si el Barca era racional y asumía que el partido daba igual y que había que guardarse porque no estaba asegurado el pase contra el Chelsea, saldrían las aves negras a decir que era imperdonable que un equipo como el Barca hiciera eso. Como si ellos tuvieran la potestad de perdonar o no al Barca.

Entonces, provincianismo de por medio, lo dejaron todo en Camp Nou y quedaron ambos fuera de una competición importante. Lo que no evitó que los criticaran a ellos a los rivales y todo el que encontraron. Lo único que no escuchamos de los especialistas fue que tener una Liga de dos equipos y el resto tiene su precio. Lo que escuchamos es que el Chelsea ganó, pero sin vistosidad, porque se encerró atrás. Es cierto que el Chelsea se encerró atrás, pero no es menos cierto que la mitad de los equipos de la Liga se encierran atrás cuando juegan frente al Barcelona. La diferencia es que el Chelsea marca de una manera magistral, y que los jugadores juegan donde son necesarios sin importar cómo se llamen.

Por su parte, el Madrid pierde porque es un equipo muy físico que no tiene contrincante en ese aspecto en la Liga, los equipos que salen a jugarle no aguantan el ritmo más de veinte minutos, pero ese no es el caso del Bayern, los alemanes jugaron al mismo ritmo desde el primer minuto hasta el final, y no se acabó el juego en el tiempo reglamentario porque siempre está el gran Casillas, que cuando comete un error es crucificado, pero que cuando para dos penalties no se saca en hombros.

Finalmente, cuando los analistas hablen más de fútbol y menos de declaraciones, cuando importen más las acciones de los equipos que donde pasan las vacaciones los futbolistas, y cuando tenga alguna consecuencia inventar posibles fichajes y cuentos de camino para llenar páginas cuando no hay temporada, entonces se discutirá que con cantera o sin cantera, hay dos equipos ricos que están haciendo lo que les da la gana, pero que están cerca de perjudicar al fútbol o a ellos mismos, que debería ser lo mismo.