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martes, 8 de septiembre de 2015

El juego es jugando

Colombia acudió a la OEA para solicitar una reunión extraordinaria de cancilleres con la finalidad de discutir el conflicto fronterizo que mantiene cerrada la frontera colombo-venezolana. Luego de la votación de los miembros de la organización, el resultado fue negativo, no obtuvieron la cantidad necesaria de votos para que fuera convocada la reunión.

La negativa de la OEA y el aplazamiento de UNASUR para discutir el mismo tema, dieron como resultado que la canciller colombiana María Ángela Holguín, se pronunciara poniendo en duda la asistencia a la próxima reunión de UNASUR. Por su parte, el presidente Juan Manuel Santos dio un discurso en el que se extrañaba de la falta de solidaridad latinoamericana, y hacía un llamado a la unión de la región y a la defensa de la democracia.

Holguín, Canciller colombiana

El comportamiento de dos países llama la atención en esta situación. Dos jugadores han cambiado de bando en un año y medio escaso. Santos clama al cielo y a la región por solidaridad, sin embargo, cuando en febrero del año pasado la oposición venezolana hizo lo mismo, él abogaba para que se resolviera con diálogo sin intervención externa. Cuando Capriles puso en duda los resultados de las elecciones de abril de 2013, Santos no dijo que toda la región debía obligar a Maduro a permitir la auditoria de las mesas y los cuadernos electorales. Es más, cuando Holguín vino a promover el diálogo entre ambas partes, no cuestionó el hecho de que UNASUR había prometido una auditoría que al final no cumplió. De hecho, cuando UNASUR no fue capaz de establecer las condiciones para que el diálogo se diera, Holguín no cuestionó a la organización, ni las decisiones de las que formó parte.

Presidente de Colombia, Juan Manuel Santos

Por otro lado, un actor que sí hizo todo lo que Colombia no hizo el año pasado fue Panamá. Incluso le cedió su puesto a María Corina Machado para que expresara en la OEA la situación de violación de Derechos Humanos que sucedía en nuestro país. Sin embargo, esta vez se abstuvo de votar para discutir la solución de la crisis fronteriza. Es curioso el cambio del vecino país, un día es un gran defensor de la democracia de nuestro país, pero año y medio después no sabe si la OEA se debe involucrar en el conflicto.

Este cambio en la hoja de ruta en las relaciones internacionales de Panamá, me recuerda cuando el año pasado los reyes de las simpatías automáticas agradecían en las redes al vecino país por su ayuda. La ignorancia en cuanto a relaciones internacionales y diplomacia es tan grande, que esa gente pensaba que Panamá lo hacía por amistad y verdadera valoración de la democracia. Es trágico, pero la ingenuidad no es gratuita.

A día de hoy, no pecaremos de mal pensados quienes sospechemos que Panamá al no poder cobrarle la deuda a Venezuela, ha decidido actuar distinto, y no tocarle la cola al perro. No es pecado que Panamá haya visto como una oportunidad de negocio el cierre de la frontera colombo-venezolana, lo cual le traería beneficios en caso de poder estabilizar sus relaciones con Maduro, y le permitiría recuperar un mercado que en los últimos años ha mermado y era muy importante para ellos.

Jorge Miranda, ex canciller panameño, fue sustituido al día siguiente de su abstención

Entonces, algunos saldrán a darse golpes de pecho diciendo que nos traicionaron, pero la verdad es que cada quien busca, y debe buscar su beneficio, es natural y lógico. Otros satanizarán la política, como es su costumbre, dirán que es sucia, perversa, y que están decepcionados. La verdad es que la política es un juego de poder, y el error no está en moverse en torno a ello, el error es no hacerlo. El mayor error es vivir diciendo que Maduro está acabado, que no tiene margen de maniobra, que no juega el juego que le toca.

Venezuela y Colombia no son países hermanos, son países vecinos -que no es poco- y mientras no entendamos esto, y dejemos a un lado la cursilería de la hermandad de la región, no avanzaremos. Claro, la ética es un tema a tomar en cuenta en las relaciones de América Latina, la integridad no es un valor en la región en nuestros días, lejos queda el sueño de la América unida, pero si no fuera así no tendríamos razón de estar como estamos.

martes, 28 de julio de 2015

Familia emigrante

Mi mamá llegó a Venezuela el 23 de noviembre de 1963, dejó atrás el pueblito montañoso de Galicia que la había visto nacer a ella, a su mamá y a su abuela. Tenía 18 años y había visto su pueblo, los alrededores de éste, y poco más. Aquí la esperaba un hermano mayor, el segundo hijo de mis abuelos, que se había venido 8 años antes, había mandado el dinero para pagar las deudas que tenían, y para terminar de arreglar la casa rural donde vivían. Luego se vino el tercero de los hijos, y años más tarde se vendría el menor.

Mi abuelo guardaba las cartas que le enviaban, tanto sus hijos como las hermanas de mi abuela, que se habían ido a Barcelona y a Buenos Aires. No hay más de 30 cartas en la maleta de madera que tenía para conservar las cosas importantes, esos tesoros que supongo que leía una y otra vez, que le traían noticias de sus hijos, porque no tenían teléfono en la casa y mucho menos Skype.

Mi mamá en Los Próceres (1963) pocos días después de llegar a Venezuela
Mi mamá regresó a su pueblo once años después, casada y con una niña de seis años, que era mi hermana. Su hermano mayor, quien había sufrido una parálisis de la mitad de su cuerpo cuando ella aún vivía allá, había fallecido. Cuando mi papá empezó la subida que conducía al pueblo, ella no sabía dónde estaba, había pasado tanto tiempo, que hasta la entrada al pueblo era distinta. Tardó once años en volver a abrazar a sus padres, tardó once años en volver a escuchar su voz.

Mis papás nos enseñaron a amar a Venezuela y a España sin distingo. No nos enseñaron el odio, ni el rencor que a ellos los había obligado a abandonar su casa y su vida para ir a un país que no sabían siquiera dónde quedaba. Nos enseñaron el agradecimiento a la tierra que los recibió, y a la que entregaron su vida y su trabajo. Nos enseñaron que la tierra donde se nace se ama en la distancia, porque esa tierra también es uno, y viceversa.

Para conocer en detalle la historia de mis padres, tuve que indagar muchas veces, porque siempre quisieron mostrarnos la parte bonita y positiva del cuento. De la parte bonita, recuerdo los cuentos de mi papá cuando iba al Hipódromo de El Paraíso, o a ver al Real Madrid jugar. De mi mamá me encanta su descripción del día que llegó y vio la Plaza Venezuela por primera vez, a mí no me alcanza el talento para transmitir la emoción de su relato, que siempre termina diciendo: “nunca he vuelto a verla tan bella como ese día”.

En casa nunca hubo espacio para el dolor o para el rencor, nunca se creyeron más valientes o heroicos que quienes se quedaron. Siempre hubo nostalgia por lo que quedó atrás, por la familia, por la casa que significaba amor, cariño, recuerdos, pertenencia. Como se dice en gallego siempre hubo mucha “morriña”, pero nunca hubo sitio para el odio, ni para el resentimiento. Nunca presencié una discusión entre los que se fueron y los que se quedaron, ni enfrentamientos de ningún tipo, afortunadamente todos tenían muy claro de quien había sido la culpa.

jueves, 26 de marzo de 2015

Mi publicidad gratuita a Podemos

Tengo bastante tiempo sin escribir en este blog, y no podía hacer un regreso distinto, tenía que escribir sobre el partido de moda: Podemos. Me animo a escribir algo, luego de las elecciones andaluzas, porque entre otras cosas dieron un resultado súper divertido. Después de descubrir casos de corrupción y cosillas feas, el PSOE fue “digno” ganador; el PP como es normal en un partido que insiste en limpiar la casa mientras se está cayendo el techo, retrocedió; Podemos después de tanta publicidad gratuita que le han hecho quienes lo odian, entre ellos muchos perfiles de Facebook venezolanos que al parecer no tienen muchos amigos en Andalucía, no le fue mal; por último, Ciudadanos, con menos aspaviento y dinero que Podemos, logra un numerito nada despreciable; por último, literalmente, Izquierda Unida que es ese partido gracioso al que siempre le va mal, cada día lo hace peor, pero no desaparece porque un puesto en España siempre es ganancia, y para qué tener vergüenza, si pena son dos letras y lo demás es na.

Lo más gracioso son los indignados de Twitter, están molestísimos porque la gente no castigó de forma más severa a los partidos tradicionales. Estos intelectuales cibernéticos aseguran cosas como “la gente no aprende”, “por eso estamos como estamos”, y cosas por el estilo. Pues, resulta que hasta el momento la gente pareciera estar más clara que estos genios, la gente pareciera saber que el cambio de caras no garantiza cambio alguno, porque el problema no son las caras, el problema es el sistema. A menos que elijan santos o gente muy pura y buena, en las condiciones que está planteado el juego político en España, quien llegue al poder se comportará de la misma manera, o peor, porque siempre se puede estar peor, sépanlo.

Por otro lado, no es tan grave que el tema de la casta, hasta ahora, no haya calado tanto. De hecho, parece la gente estar clara también de que el ciudadano común no es ajeno a la corrupción, porque la cantidad de gente que cobra en negro es monumental, la gente que valoró los inmuebles con un monto superior, con apoyo de los bancos, para pagar vacaciones, muebles y carros no es poca. Así que es bueno, que la gente esté más clara que Pablito, que apunta con el dedo a la casta mientras él forma parte de la casta mayor que hay en el país, la de los funcionarios públicos.

El mensaje de la gente, repito, hasta el momento, pareciera claro y lúcido: no le vamos a dar un cheque en blanco a estos nuevos actores políticos, porque nos dicen poco y en la mayoría de los casos lo único que nos dicen es que los que están ahora son muy malos, cosa que ya sabemos. Pero le vamos a dar un poquito de fuerza para que los de siempre no estén tan cómodos como estaban cuando se cambiaban el poder cada cierto tiempo. Es decir, la gente no castigó a los partidos tradicionales pero les metió el miedo en el cuerpo.

El momento estelar

Ahora bien, el momento estelar de estas elecciones no fue que dos fuerzas políticas “nuevas”, si es que ofrecer progresismo (Ciudadanos) y un vengador con coleta (Podemos) se pueden catalogar de innovadores en política; no fue tan llamativo el hecho de que las fuerzas que interactúan estén más balanceadas, la gran noticia al otro día fue que Pablo Iglesias y Tania Sánchez ¡ya no son pareja! Y así llegamos al llegadero, así vemos como la prensa rosa es la dueña del periodismo español, y como el cotilleo es producto nacional. 

Me voy a meter en este modo peluquería para preguntarme: chica, ¿terminaron justo el día de las elecciones? ¿O el día antes? ¿O tienen un sentido de la oportunidad muy conveniente para generar noticia? Porque el diario El Mundo anunció la ruptura hace semanas, y Pablito se burló con su tonito soberbio de siempre, fue muy vehemente negándolo, porque claro no era el momento, y no le convenía la noticia así. ¿Será que hay otras cositas que no dice pero las piensa, y también nos las comunicará cuando crea conveniente? Pues, ya lo sabremos, tiempo al tiempo, lo que sí está claro es que Pablo sabe de marketing.


Tania y Pablo: Un amor que no sobrevivió a las agendas

Fin del espacio publicitario
Es posible que las elecciones andaluzas no sean un termómetro confiable de cara a las elecciones generales, sin embargo, no se debe despreciar la capacidad de organizarse de estas nuevas fuerzas políticas que ya están en el poder gracias a estas elecciones. El bipartidismo tiene mucho por hacer, y estas nuevas fuerzas mucho que rectificar para lograr mayores avances. 

Como no podía ser distinto hay una nueva moda en los venezolanos: advertir a los españoles de lo que les pasará si votan por Podemos, basados en la experiencia venezolana. No caeré en esto, entre otras cosas porque me parece inútil, puesto que recuerdo perfectamente cuando a los venezolanos nos decían que seríamos como Cuba y no lo creímos. Ignoramos toda advertencia porque había que castigar a los partidos tradicionales, porque éramos soberbios y creíamos que era imposible que nos pasara eso, y porque somos un país rentista que nos encanta que el Estado nos dé cosas para no tener que esforzarnos. Yo no le diré a España si vive un proceso semejante o no, eso lo sabremos en las próximas elecciones que están muy próximas. 

Mientras tanto hay gente que sigue por esa senda haciendo programas como En Tierra Hostil, yo por sanidad mental no lo veré, no porque crea que mienten sino por todo lo contrario, y porque ya tengo bastante con vivir aquí, como para ver en la tele lo que veo en la calle. Lo que es claro, es que ese programa es para españoles y para que no voten por Podemos, para que agarren susto. Ahora bien, ¿son tan mediocres los políticos españoles que no logran desmotar un discurso tan anacrónico y básico? Bueno, sí es así, es claro que Podemos no está allí por sus méritos sino por la ineficiencia de sus contrincantes.

Lo único que sí diré es que a esa gente que hizo el programa fulano no le importa tanto Venezuela, no me engaño con eso, y creo que ellos tampoco tenían intención de engañarnos, porque si esa cadena de TV tuviera interés habría dicho algo cuando su ex Ministro Moratinos le vendió armamento a Hugo Chávez, y al otro día fue a venderle a Álvaro Uribe haciéndole ver que un posible conflicto entre ambos países estaba en puertas. El señor Moratinos también esperó un día entero para reunirse con Chávez, porque el presidente estaba celebrando su cumpleaños, y luego aseguró que en Venezuela existía una libertad de expresión “suficiente”, es decir, para nosotros con eso bastaba era lo que quería decir. Rajoy, por su parte, en campaña aseguró que defendería los intereses de los españoles en Venezuela, pero cuando llegó al poder cambió la cosa, y ni el consulado apareció cuando expropiaron Agroisleña, Friosa, entre otras empresas pertenecientes a españoles. Así que cada quién juega su juego, como debe ser.

Yo no tengo creo que España deba hacer algo para solventar una situación que hemos buscado los mismos venezolanos, de hecho creo que cada quien debe solucionar sus propios asuntos. Lo que sí me queda claro, es que de igual forma, si llevan a Podemos al poder, si se lanzan a esa aventura de creer que nada puede ser peor de lo que tienen, y que el castigo a políticos tradicionales es una motivación que dará buenos resultados, cuando lo quieran sacar de allí, estarán tan solos como nosotros, y no será inmerecido. Tampoco es seguro que de elegir a Podemos tendrán los mismos resultados que nosotros. Ecuador, Bolivia y Nicaragua son afectos a esas ideas y no viven exactamente las mismas penurias. Eso sí, gane Podemos o no las próximas elecciones, está claro que el panorama político de ese parlamento promete diversión, y se avizora mucho más interesante y equilibrado de lo que hemos visto hasta ahora.

PD. Hasta aquí la publicidad gratuita a Podemos, pa la próxima Pablito, no hay almuerzo gratis.