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miércoles, 25 de noviembre de 2015

La discriminación de la mujer en Hollywood: una pendejada más

Hace unas semanas, Jennifer Lawrence dijo que se sentía discriminada. Como lo lee, la misma que tiene 25 años y gana 46 millones de dólares por película, ha dicho que se sintió discriminada porque en la película Escándalo Americano, Bradley Cooper ganó el 9% de las ganancias de taquilla y ella el 7%. Imagínense cuando la muchacha se entere de que hay sitios donde se practica la mutilación genital, la violación preventiva o no se deja manejar a las mujeres.

Jennifer Lawrence cuando recibió el Oscar

Todo comenzó cuando Patricia Arquette, en la pasada entrega de los premios Oscar de la Academia, abogó por la igualdad salarial para las mujeres en Hollywood. Una desbordada Meryl Streep apoyó la petición y el coro la siguió unánime. No digo que no tengan razón, de hecho creo que la mujer está discriminada en el mundo en varias facetas, sin embargo, no sé si el cine sea un buen referente para elevar esta queja.

Me explico: esta queja es válida cuando una mujer ocupa un cargo gerencial, y un hombre que ocupa el mismo cargo, gana más que ella. En el cine no es tan sencillo, porque cada uno hace el papel que le corresponde y no siempre es medible el peso que tiene en la trama cada personaje. Por otro lado, Bradley Cooper y muchos otros deberían estar muy molestos, porque Jennifer Lawrence es una recién llegada al mundo artístico que gana casi tanto como ellos y se ha ganado un Oscar, mientras Cooper estudió en el Actor´s Studio, se preparó y tiene muchos más años de experiencia. 

O, por ejemplo, el actor que hacía de novio de Erin Brockowich, o el que hacía de jefe deben estar molestísimos, porque apuesto fuertes a locha a que ninguno ganó un sueldo ni cercano al de Julia Roberts. Es cierto que hay muchos más papeles para hombres que para mujeres en el cine, pero el sitio para apretar esas tuercas no es el techo del edificio, es en las bases, es en el acceso que se tiene a la educación, a la independencia, y a la posibilidad de aspirar logros importantes.

Gwyneth Paltrow ha declarado también que Robert Downey Jr no debe ganar tanto, que no lo vale, lo cual no deja de ser curioso, cuando Paltrow es una total irresponsable que vive dando dietas y consejos de salud por todo medio en el que puede sin tener ningún estudio o preparación para ello. Por lo menos, Downey Jr cobra su dinero por actuar, no por estafar gente.

Habría que sugerirle a los hombres que alcen su voz contra las marcas de maquillaje y tintes de cabello porque solo se dirigen al público femenino y usan a actrices que promocionan sus productos por millones de dólares sin quejarse de la discriminación que sufren sus compañeros. También deberían hacer una huelga porque las alfombras rojas están dominadas por las mujeres, que reciben altas sumas de dinero de las lujosas marcas para vestir sus diseños, mientras los hombres lucen casi siempre el mismo traje aburrido, en los mismos colores. 

De hecho, todos los actores deberían retirarle el habla a Nicole Kidman porque recibió 12 millones de dólares por ser la imagen de Chanel No 5, y ningún hombre ha recibido semejante pago por algo así. También deberían organizarse contra la nueva cámara de la alfombra roja que muestra las joyas que las actrices llevan en sus manos porque los hombres no tienen la oportunidad de usarla porque nadie promociona sortijas y pulseras para hombre. ¿Por qué a las actrices les pagan por ser un anuncio ambulante y a los hombres no? Todos tenemos derecho a ser un perchero que camina.

No estoy en contra de que se usen espacios en medios para llamar la atención sobre estos temas, que son importantes, sin duda; pero sí me parece irritante que personas privilegiadas usen sus espacios para quejarse de sus supuestas desgracias por ganar 10 millones de dólares más o menos. Entre otras cosas, porque esos pronunciamientos le quitan dimensión al verdadero problema y hace parecer la discriminación a la mujer como un tópico superficial o una pataleta más.

Sería fantástico que estas actrices usaran los espacios que tienen a disposición para denunciar verdaderas discriminaciones a la mujer, para participar activamente en la defensa de sus derechos, para ayudar a mujeres guionistas a entrar en el mercado internacional; porque es un poco farsante quejarte de discriminación desde tu casa en Bel Air mientras la violación se usa como arma de guerra, el tráfico de personas afecta en su mayoría a mujeres y niñas, y hay países donde las mujeres son apedreadas en juicios públicos.

sábado, 31 de marzo de 2012

La Dama de Hierro no es emotiva, ¿y?


La Dama de Hierro
Leo críticas sobre La Dama de Hierro, la última película de Meryl Streep, que dicen que la actuación es fabulosa, pero que la película no trasmite emocionalidad, y por lo tanto no entretiene. Es cierto que la actuación es de gran nivel, y que las emociones están reservadas al personaje del esposo de Margaret Thatcher. Para mí, que no pertenezco a la crítica –gracias a Dios- la clave de la película está en la escena entre Thatcher y el médico, cuando ella lo increpa y le dice que no le pregunte cómo se siente porque eso no es real y no importa, que le pregunte por sus ideas, por sus pensamientos.

Entre los pensamientos de la ex Primer Ministra está la idea de que los Estados no deben hacerse cargo de la gente, salvo en situaciones específicas, y que cada quien debe ser responsable de sí mismo. Una idea obviamente impopular pero tan cierta como que llueve de arriba hacia abajo.

La verdad es que si no se sabe quién es Margaret Thatcher y lo significa para la historia del siglo XX es mejor no ver la película, porque la película al igual que su protagonista es dura e inconveniente, a veces para bien, a veces para mal.

Al Primer Ministro, Cameron, no le gustó que apareciera Margaret Thatcher en el estado en que se encuentra actualmente, es decir, demente senil. Lo que quiere decir que a Cameron le desagrada el estado en que se encuentran gran parte de nuestros ancianos. Para Cameron es mucho más fácil esconderlos y no pensar en para qué vivir más, para qué sirve alagar la esperanza de vida si no se alarga la calidad de vida.

Hay otra reflexión brillante de la Thatcher sobre las bases de la civilización occidental, afirma que Europa basa sus creencias en su historia, y que los Estados Unidos se basan en su filosofía y en lo que pueden llegar a ser. No duda en asegurar que Europa tiene mucho que aprender de los norteamericanos.  Ignoraba Margaret que Europa, 20 años después, no habría aprendido nada, y que por el contrario hay un gigante asiático que aprendió mucho y lo aprendió bien.

Temo que lo que molestó a Cameron fue no tener el valor de tomar decisiones impopulares pero necesarias, no tener carácter como para que le hicieran una película años más tarde. Creo que no debería ser tan duro con él mismo, llenar el puesto donde estuvo Churchill, Thatcher o Blair no es fácil, porque derrotar a Hitler, gobernar durante la guerra fría o pacificar Irlanda ya pasó, ya fue. Sería mejor dejar de darle la razón a Margaret y empezar a construir lo que pueden ser. Claro para eso también hacen falta un buen par de cojones.

Pues sí la película no es muy emotiva, el personaje es puro carácter y pensamiento, pero yo agradezco y me emociona que me hagan pensar.